Por: Jose Trinidad Quintero P.
Ese día 29 de mayo de 1969, corrió como reguero de pólvora esa nefasta noticia, así lo anunciaban los periódicos de ese tiempo regionales como El Brega, La Extra y El Mexicano de Baja California. Ya que este producto se comercializaba en mercados, tiendas y changarros del pueblo. Comenzó cuando los vecinos cercanos a esa fábrica, les empezó a invadir el olor de carne en mal estado. Reportando a la Secretaría de Salubridad de Tijuana B.C. Se turno a la Procuraduría General del Estado (Judicial) y después de exhaustiva investigación se llevó a la detención de un sujeto de nombre Ramón Rámirez Rubio, causante de la elaboración de este nocivo producto.
La Cámara de Comercio intervino en San Luis, apoyando a sus agremiados y mandó al sr. Ernesto Bobadilla a dialogar con el Fayol Leyva, Presidente Municipal, suplicando omitir nombres de los negocios que vendían este producto, ya que perjudicaba la ya de por sí mala económica que enfrentaba el pueblo en ese tiempo por la plaga del Gusano Rosado y evitar pérdidas económicas. Comentare que esta elaboración se vendía en toda Baja California.
Antes de este caso, en 1965, los diarios locales anunciaban en primera plana (Brega, La Extra), venta de carne de Caballo en la Tienda La Tapatía, propiedad de Luis “Birote” Camacho, en San Luis R.C. Y lo peor venía la fotografía del animal muerto y aun costado el “Birote” Camacho. Comentaré que este caso fue premeditado, ya que Luis Camacho, todos los días pregonaba afuera de la tienda, pasenle, pasenle, tengo carne de caballo, de burro, de res y chicharrones de puerco y puerca, calientitos y en abonos, o sea la clientela sabia lo que queria comprar. Su efecto publicitario fue devastador, los clientes se empezaron a retirar de esta tienda y al tiempo Don Luis Camacho cerró el negocio y se fue a radicar a Mexicali B.C.
Otro caso que marcó el ritmo de la noticia, fueron fotografías de alto contraste, que mostraban los diarios locales, Tribuna de San Luis, El Mexicano de B.C. Perros muertos colgados en tendedero para secarlos por días en la casa de vil sujeto de nombre Alfredo Martinez alias “El Gelatino” y dueño de la famosa carreta ubicada en 2da. y calle Tlaxcala, donde por 6 años estuvo vendiendo esta Birria de Can. Fue la primavera de 1983 cuando se descubrió y a la postre cínicamente se declara culpable.
Fueron 5 años que estuvo preso y al salir desapareció del pueblo.
Quiero compartir una anécdota de mi amigo que todas las mañanas iba a comer el plato de birria del “Gelatino” y me decía, he estado en Hermosillo, Caborca, Mexicali y la Birria MÁS SABROSA LA PREPARABA EL “Gelatino”.
Ni modo hay de gustos a gustos. Y buen provecho.
GRUPO CUCAPAH
PRECURSORES DE LA HISTORIA San Luis R.C., Sonora.
Atentamente: Jose Trinidad Quintero P.
Colonia Azteca. 05-05-1988. Firmado.



