Por: Pedro Márquez R./ GES News Agency.
San Luis Río Colorado, Sonora.
Para el productor agrícola Guadalupe Cervantes Leal, mientras el Gobierno no se interese en el campo como medio de producción que debe cumplir con su objetivo social, lo seguirá manteniendo en la marginación y sin invertir lo necesario para que produzca y contribuya en el Producto Interno Bruto –PIB-.
El agricultor del Ejido la Grullita, sostiene que el régimen en el poder lejos de ver a la actividad primaria como el medio de producir los alimentos que consume la población, la mira como una carga que no merece invertirse y prefiere importar los productos.
Esta visión del Gobierno, es lo que está originando que los cultivos tradicionales en la región como el trigo, el algodón y los forrajes, dejaron de ser rentables, manifiesta con conocimiento de causa por ser un triguero de toda la vida.
Desmenuzando esto último, el ejidatario cita que en este ciclo recién concluido fueron sembradas arriba de seis mil hectáreas de trigo, de las cuales más de dos mil eran de variedades cristalinas, y que para el ciclo 2025-2026 no se puede pronosticar esta superficie porque no hay interés en sembrarlo.
Si el Gobierno tuviera interés en auxiliar a este cultivo en esas variedades, fijará un precio de referencia para despertar la inquietud e incrementar así la superficie, revela el campesino.
Lo mismo, asegura, está sucediendo con el algodón, cultivo que ha reducido la superficie a dos mil hectáreas debido a la falta de variedades que tengan mayor rendimiento para que sea rentable.
Esto solo se puede lograr permitiendo la importación de variedades transgénicas, lo cual el Gobierno no permite para que no siembren, pese a que si aprueba que entren al país productos textiles de esos algodones, hace ver el ejidatario.
En cuanto a los forrajes, refiere que éstos dejaron de ser negocio por la alta producción en el caso de la alfalfa, y la caída del dólar ante el peso mexicano.
Esta radiografía del campo, exhibe la ausencia del Gobierno en todos los cultivos, significando que la actividad no le interesa y que los productores están a la deriva, concluye el productor.




