Por: Ing. Joaquín Robles Valle
Nadie en este mundo tiene derecho a modificar el curso de los arroyos.
Un gobierno es como el frío o el calor, todos lo sienten.
La vara de gobierno que te damos es una antorcha, si te quedas mucho tiempo con ello, te quemarás las manos
Si eres gobierno sobre los hombres, debes saber que, así como el desierto, los hombres siempre estarán aquí.
Si eres cazador, ultima sólo lo que para tu familia es necesario.
Cuando recorras la estepa, date cuenta que hay saguaros y que la pitahaya se confunde con la sinita.
Un hombre sabio conoce que no todos los mezquites dan péchita dulce.
Tu eres un hombre que estará sobre los hombres.
Tu casa no tendrá puerta y el sendero a tu enramada se ensanchará. Tendrás paciencia, porque aquí todos tomarán agua de tu aguaje.
Cuando tienes la vara de mando, sólo a ti te pega el sol
Recordarás hombre, que el burro no entra a la maraña de ramas.
No olvides que en la estepa hay aves canoras en abundancia, pero también víboras y coyotes.
Debes saber que, no todos los que gritan frente a tu choza saben respetar a l’ ITOL
Vale más un hombre honrado durante toda la vida, que un mal gobierno durante seis inviernos.
Regresa a donde los mexicanos te darán la voz de l’ ITOL, y cuando sientes que estás ungido con la sabiduría de los pueblos, no escuches a quien corta el fruto maduro sin necesitarlo, porque enmudecerás.
Si andas en la estepa buscando la vara del gobierno, recuerda que es más fácil hablar cuando se pide, que cumplir lo que se debe de dar.
Los D’OTAM están bajo la vara del gobierno mexicano, cuándo tu la tengas regresa aquí, a muestra enramada, para escuchar como es la voz que te otorgo ITOL



