Por: Pedro Márquez R.-
La comercialización de votos en los Organismos que son disputados por dos o más planillas, es una práctica que está arraigada y que es utilizada por quienes no tienen el apoyo desinteresado de los que deciden la elección, o bien por quien quiere asegurar el triunfo.
En el caso que nos ocupa, la Sociedad de Responsabilidad Limitada –SRL-, ha tenido procesos, la presidencia, principalmente, que los contendientes llegan a la final sin una ventaja clara para ninguno de los candidatos.
Es aquí donde la compra del sufragio se da, y a veces provoca que gane quien no tiene idea de lo que va desempeñar en el cargo.
Casos hay muchos, y nos reservamos anotarlos para no lastimar susceptibilidades. Pero en esta ocasión es la Secretaría la que está en disputa por tocarle al Canal Revolución, el referido asiento en la SRL.
Pareciera que la Licenciada Verónica Gómez, primera que levantó la mano en señal de interés por participar en la búsqueda de la Secretaría, tiene la ventaja, pero informes del sur del Valle indican que la referida práctica ya se está dando, y los ofrecimientos a los presidentes y Tesoreros de los Módulos de Sonora y Colonias Nuevas –son los votantes- ya se están haciendo.
Esto está sucediendo a pesar de que Víctor Ochoa Haro, Tesorero del Módulo 21, tocó hace un mes este punto, diciendo que la palabra que den los votantes, se debe honrar.
Tiene mucha razón, porque tradicionalmente la palabra del campesino ha tenido valor y peso. No es aceptable que un campesino dé su palabra ahora, y a la semana tenga otra postura.
La formación que recibió el campesino aflora mediante la decisión que tome.
Para Víctor Ochoa, ni la crisis económica que se está viviendo en el campo es argumento válido para romper el compromiso que se hizo previamente, sobre todo si fue con una mujer.Pero cuando se conjuga aquello de que la “carne es débil, y la necesidad grande”, entonces la palabra pierde el valor y el campesino la confianza de los demás.
Hace tres procesos el voto para la Secretaría tenía un valor de cincuenta mil pesos, pero ahora se está hablando hasta de veinte mil dólares.
Esta suma debilita la palabra hasta del Directivo más ronco.
Subió mucho el precio del sufragio, y con ello se arraigaron más los fuertes económicamente porque comprarán el cargo para él, si busca el puesto, o para alguien que le ponga el agua cuando la necesite.
Lo peor de esto, es que las autoridades lo saben y no dicen nada para evitarlo, porque la práctica se ve como algo normal.
Pero no cualquiera va a soltar veinte mil dólares, tiene que ser alguien que tiene mucho dinero, sobre todo si la necesidad es más de un voto, y la cobertura de lo que deba el Módulo en la SRL y en la Comisión Nacional del Agua – CONAGUA- por concepto del volumen.
Pero a pesar de la necesidad que hay en el campo, existen Directivos de palabra que no se doblan en su decisión, como Roberto Tejeda y Leonardo Muñoz, del Módulo Uno que están a favor de Verónica Gómez, como también Cayetano Cisneros y Ramón Silva, del 22.
En la misma sintonía están el Ing. Pedro Ruvalcaba, del 21 y su Tesorero, Víctor Ochoa.
Los que también tienen palabra porque no se doblan, son Neftalí Torres Lugo, del Módulo Tres; Roberto Mendoza y el Ing. Enrique Carrasco, del Módulo Dos, porque todos apoyan a la Licenciada Rebeca Reyes.
En cuanto al Ing. Guadalupe Herrera, le perdí la pista y desconozco qué rumbo tomó en este último mes.
La elección ya está a la vuelta de la esquina –un mes-, y con eso las presiones, de todo tipo arreciarán.



