Lucy López.
SAN LUIS, Arizona.
Los estudiantes de la clase de oratoria de la maestra Cynthia Luna en la preparatoria PPEP TEC-Campus San Luis, enfrentaron el reto de hablar en público en la Conferencia “Historias que nos Forman”, el miércoles 8 de mayo en el salón de usos múltiples de la escuela, ante familiares y personal docente.
Nueve estudiantes, desde noveno hasta duodécimo grado, dejaron a un lado el pánico escénico para transmitir mensajes profundos sobre temas como la adicción en la familia, seguridad para las mujeres, ideación suicida, como manejar los altibajos de la vida y ansiedad, entre otros. Utilizando las herramientas aprendidas en clase, los jóvenes cautivaron a la audiencia.
La maestra Cynthia Luna compartió su experiencia en la enseñanza de la oratoria, destacando la importancia de elevar y bajar la voz, mantener contacto visual con la audiencia y transmitir el mensaje de manera efectiva. Señaló que, a pesar del miedo inicial, muchos de los estudiantes introvertidos lograron superar sus temores y participar en la conferencia.
Los estudiantes compartieron experiencias personales. Mayrani Hernández, de 17 años, habló sobre su lucha contra el pensamiento suicida surgido a raíz de la muerte de su padre, mientras que Álvaro Carlos, de 18 años, compartió su experiencia con la ansiedad y la importancia de buscar ayuda.
Paola Guzmán, de 15 años, quien abordó el tema del miedo a hablar en público, reconoció que le resultaba difícil interactuar con personas y que experimentaba ansiedad. Al ingresar a la clase se cuestionó si debía permanecer en ella. Sin embargo, con el aprendizaje adquirido, ganó valor y se preparó para participar en la conferencia. “Como dije en mi discurso, traté de evitar el hablar en público durante mucho tiempo, pero siempre tenía que hacerlo de una manera y otra y fue olvidarse de ese miedo y hacerlo”.
Indicó que la clase de oratoria le proporcionó herramientas para manejar los nervios y recordar qué hacer en situaciones difíciles. Paola recomienda a otros estudiantes tomar esta clase, especialmente si enfrentan el mismo temor a hablar en público, ya que considera que es de gran ayuda.
Emily Mondaca, de 18 años, centró su discurso en la protección de las mujeres, inspirada por una experiencia personal en la que fue acosada por un extraño, sintiéndose asustada y desamparada. Expresó su deseo de ver más medidas de seguridad para proteger a las mujeres. Los nervios y el temor de trabarse al hablar quedaron atrás al sentirse liberada después de compartir su discurso.
Erika Mondaca, estudiante de 16 años en décimo grado, decidió abordar el tema de las adicciones, motivada por la experiencia personal de ver a sus seres queridos luchar contra este problema, lo cual le genera un profundo dolor. Deseaba transmitir un mensaje claro a los adultos, haciendo hincapié en que sus acciones tienen un impacto significativo en los jóvenes que los rodean.
Los padres de familia se mostraron emocionados y orgullosos al ver a sus hijos brillar en el escenario, dijo Luna. Además, un maestro, Edson Delgado, se sumó al proyecto y compartió el tema de la culpa.
La conferencia demostró el impacto positivo que la enseñanza de la oratoria puede tener en la vida de los estudiantes, no solo en términos de habilidades de comunicación, sino también en el desarrollo personal y la superación de obstáculos.
Las presentaciones se alternaron entre el inglés y el español. Luna destacó el comentario de una persona que no entendió el discurso de uno de los jóvenes por no hablar inglés, pero aun sin entender logró conmoverla. “Eso es una excelente forma de hablar con el público, poder transmitir un mensaje a pesar de la barrera del lenguaje. Me di cuenta del excelente trabajo que hicieron ese día de la conferencia y me siento muy orgullosa de cada uno de ellos”, señaló.



