Por Lucy López.
SAN LUIS, Arizona.
Un acalorado debate se desató el miércoles en la sesión regular del concilio de San Luis, cuando se presentó nuevamente la propuesta de reducir en un 50% el salario de los ediles y eliminar la cobertura de seguro dental y de visión proporcionada por el Ayuntamiento.
La mayoría de los concejales rechazó la resolución, que fue llevada de nuevo a votación por la alcaldesa Nieves Riedel con el fin de prevenir problemas financieros en la ciudad. La votación terminó con cuatro votos en contra y tres a favor.
Los concejales Luis Cabrera, María Cecilia Cruz, Esteban Rosales y Lizeth Servín votaron en contra de la propuesta, mientras que la alcaldesa Nieves Riedel, el vicealcalde Tadeo de La Hoya y el concejal Javier Vargas la apoyaron.
Kay McQuail, abogada de la ciudad, indicó que el punto en la agenda era una repetición de la resolución presentada el 12 de febrero. “Se ha enmendado para hacer la moción más clara. La reducción de salario no entraría en vigor hasta después de las elecciones de 2026, por lo que podría ser en enero de 2027”, explicó.
Durante la discusión, el concejal Javier Vargas expresó su decepción por la falta de asistencia de ciudadanos que habían apoyado la medida en redes sociales. “Hubo una participación de 160 miembros de la comunidad en la encuesta publicada en Facebook, de una población de casi 40,000 habitantes. Esperaba ver aquí a muchas de esas personas mostrando su apoyo real”, comentó Vargas, quien también mencionó que podía mostrar su cheque mensual de $456.86 dólares y aseguró que, con la reducción, su salario quedaría en $228.00 dólares.
El concejal Luis Cabrera justificó su voto en contra argumentando que la reducción no tendría un impacto inmediato en la estabilidad financiera de la ciudad en los próximos 21 meses y que la discusión podría retomarse en 2026, antes de que la medida entrara en vigor en enero de 2027. “Si se tratara de un tema urgente con consecuencias inmediatas, mi voto reflejaría esa urgencia. Aprecio el esfuerzo de volver a presentar este tema por segunda vez, pero en este momento creo que es prematuro tomar acción sobre un asunto que no afecta directamente la situación financiera actual de la Ciudad. Cuando llegue el momento en que tenga un impacto significativo, estaré abierto a retomar esta discusión”, expuso.
La alcaldesa Riedel, firme en su postura, defendió la necesidad de tomar medidas preventivas para evitar futuras crisis financieras en la ciudad. “Lo que estamos escuchando de la administración y de las personas que realmente manejan los números es claro. Y lo que también estamos escuchando de algunos miembros del concejo es: ‘Esperemos hasta que el barco se hunda para hacer algo’. Eso va en contra de mis principios. No debemos esperar hasta el último minuto; debemos prepararnos con anticipación. Eso es exactamente lo que el personal nos está recomendando: prevenir, no esperar hasta el último momento”, enfatizó.
También subrayó que el fondo de emergencia de la ciudad sólo cubre tres meses de gastos cuando debería haber recursos suficientes para seis meses. “El martes tuvimos una emergencia en un pozo de agua, lo que nos costó $100,000 dólares. Este tipo de situaciones ocurrirá con mayor frecuencia. Nos preparamos o nos hundimos, pero aparentemente solo unos pocos entendemos ese concepto”, advirtió.
Señaló que otras comunidades del mismo tamaño que San Luis, Arizona, tienen concejales y alcaldes que trabajan sin recibir un solo centavo.
Sobre el beneficio de seguro dental y de visión para los concejales, la alcaldesa Riedel lo calificó como “una vergüenza” en comparación con otros trabajadores de medio tiempo en el Ayuntamiento que no tienen acceso a dichos beneficios.
Por su parte, la concejal Lizeth Servín, quien también votó en contra, evitó dar explicaciones detalladas durante la sesión y ofreció reunirse con los ciudadanos de manera individual para aclarar su postura.
Ante la negativa del concilio, Riedel anunció que buscará llevar el tema a votación popular para que los ciudadanos decidan si el salario y los beneficios de los concejales deben reducirse. “Estamos aquí para servir, y les advierto que voy a llevar esto a los votantes. Dejemos que ellos decidan. No debería depender solo de nosotros”, afirmó.
Además, adelantó que, en la próxima reunión especial programada para el 5 de marzo, volverá a discutir el impuesto a la propiedad, señalando que es contradictorio pedir sacrificios a los ciudadanos si los mismos concejales no están dispuestos a hacerlos.
Después de la sesión, el concejal Luis Cabrera dio a conocer que propuso a la alcaldesa incluir en la agenda del Cabildo una resolución para eliminar todos los beneficios de los concejales, así como los viajes pagados con fondos de la ciudad. “Esta medida generaría un ahorro de más de $250,000 dólares al año, lo que en un período de cuatro años superaría el millón de dólares. Estos fondos podrían destinarse a mejoras directas en nuestra comunidad, fortaleciendo servicios esenciales y proyectos que beneficien a todos”, explicó.
Manifestó que la mayoría en el concilio, incluyéndolo, votó en contra de reducir los salarios a la mitad, “pero creo firmemente que esta nueva propuesta es una mejor opción para nuestra ciudad. En lugar de sólo reducir parcialmente los salarios y beneficios, eliminar estos gastos por completo permitiría un mayor impacto en la administración responsable de los recursos públicos”, puntualizó.



