Por: Jesse Figueroa
Yuma, Arizona —
Este sábado, personas latinoamericanas, afroamericanas, euroamericanos y americanos nativos de la Nación Cucapah se congregaron en el City Hall de Yuma para luego marchar hacia el Down Town, en una manifestación pacífica pero cargada de emotividad y mensajes contundentes. La marcha, encabezada por comunidades latinoamericanas, afroamericanas, euroamericanas y miembros de la Nación Cucapah, se convirtió en un espacio de reflexión y resistencia contra las políticas del presidente Donald Trump, con
participantes trazando paralelismos históricos alarmantes con figuras como Adolf Hitler.
La protesta, fue un llamado a la conciencia colectiva. Los manifestantes portaban carteles con frases como “El miedo no nos gobernará” y “Nunca más es ahora”, mientras compartían testimonios y análisis que comparaban las acciones de Trump con las tácticas utilizadas por el líder nazi.
Analogías con Hitler que se escuchaba en la marcha:
“El uso del miedo y el chivo expiatorio”: Varios oradores señalaron que, al igual que Hitler usó a los judíos como chivos expiatorios para consolidar su poder, Trump ha utilizado a los migrantes y las minorías para alimentar discursos de división. “Hitler culpó a los judíos de los problemas de Alemania; Trump culpa a los migrantes de los problemas de Estados Unidos. Es la misma estrategia de odio”, afirmó un manifestante latino.
“La retórica de la superioridad”: Un afroamericano comparó la retórica de Trump con la de Hitler, destacando cómo ambos líderes han promovido ideas de superioridad racial. “Hitler hablaba de la pureza aria; Trump habla de ‘hacer América grande otra vez’, pero solo para unos cuantos. ¿Dónde quedamos los demás?”, cuestionó.
“La deshumanización y el encierro”: Una joven activista comparó las políticas de separación familiar y detención de migrantes en la frontera con los campos de concentración nazis. “Hitler encerró a los judíos en campos; Trump encierra a niños migrantes en jaulas. ¿Cómo podemos permitir que esto ocurra de nuevo?”, preguntó con voz entrecortada.
La marcha avanzó de manera ordenada hacia el Down Town, donde los manifestantes realizaron un acto simbólico en memoria de las víctimas de la intolerancia y la violencia. El ambiente era de tristeza, pero también de firmeza y esperanza.
“No podemos permitir que la historia se repita”, declaraba una anciana de la Nación Cucapah, quien recordó los siglos de desplazamiento y discriminación que ha sufrido su pueblo. “Hoy estamos aquí para decir que no nos callaremos, que no nos rendiremos”, añadió, mientras la multitud asentía en silencio.



