Lucy López
San Luis, Arizona
El pastor Manuel Castro, de la Iglesia Bautista Getsemaní, partió el miércoles pasado en un viaje misionero a Cuba, llevando consigo una importante cantidad de ayuda humanitaria. “Llevo mucha medicina, tres o cuatro maletas llenas, además de aparatos para monitorear la presión arterial, azúcar en sangre y oxímetros. También cerca de 100 pares de lentes”, compartió el pastor en una entrevista antes de partir.
Los lentes serán graduados por doctores y oculistas en Cuba para entregarlos a personas que los necesiten. “Vamos a bendecir a Cuba. Con lo que llevamos, será fácil beneficiar a unas 500 familias”, destacó Castro. Además de medicamentos como analgésicos, vitaminas, antibióticos y tratamientos para problemas de gastritis y diarrea, el pastor lleva consigo un mensaje de esperanza.
El pastor Castro quedó vinculado a Cuba hace ocho años, motivado por el deseo de ayudar debido a la crisis que enfrenta la isla. “En aquel entonces, hice una publicación en Facebook preguntando si alguien conocía iglesias o pastores en Cuba, y una mujer cubana que vive en San Diego me conectó”, relató.
Este es su segundo viaje a la isla. En esta ocasión, lo acompañarán cinco pastores del Valle de Mexicali, quienes organizaron el proyecto y lo invitaron a unirse, cubriendo su boleto de avión y alimentos. “Ellos fueron hace seis meses a Cuba y luego a El Salvador. Me preguntaron si quería acompañarlos y finalmente acepté”, explicó Castro.
El grupo también ha recaudado fondos para apoyar a familias cubanas. Las iglesias promovieron la donación de sobres con 20 dólares, cantidad que permite a una familia cubana alimentarse durante un mes. “Nada más mi iglesia donó 40 sobres de 20 dólares”, señaló Castro.
Además del dinero en efectivo que se entregará directamente a las familias, el grupo tiene previsto comprar despensa en Cuba, incluyendo frijol, arroz y harina, para armar paquetes de ayuda que serán distribuidos en barrios severamente afectados por la pobreza.
A su llegada a La Habana, un grupo de pastores y asociaciones locales estarán esperando para colaborar en la distribución de la ayuda. “Si Dios nos presta vida, en junio organizaré yo otro viaje”, adelantó el pastor.
Este esfuerzo no solo lleva alivio material, sino también un mensaje de esperanza para cientos de familias cubanas que atraviesan momentos difíciles.



